Sé que no querés sufrir.
Sé que te cansa quejarte y que hay días en los que “no te soportás a vos misma”. Días en los que sentís que vivís en un loop constante de insatisfacción.
Y aunque no quieras sentir eso, lo sentís igual. Y después aparece la culpa: “¿por qué estoy así si tendría que estar mejor?”

 

Tal vez lo que te pasa no es falta de ganas, ni de inteligencia emocional, ni de fuerza de voluntad.
Tal vez lo que te pasa es que te estás autoboicoteando.

 

El autoboicot suele aparecer cuando empezamos algo con mucha energía —un cambio de hábitos, un proyecto, una decisión— y, al poco tiempo, lo abandonamos. Volvemos a alejarnos de aquello que nos hace bien.

 

 

La teoría la sabés. El problema es la práctica. 

El autoboicot no habla de incapacidad, sino de miedo. Miedo a sostener, a fracasar, a cambiar, a quedarte sola, a hacerte cargo de tu deseo.

 

Algunas claves para empezar a trabajar el autoboicot:

  1. Confiar en vos misma (de verdad)
    La confianza no es creerse invencible. Es tenerte paciencia. Es poder darte la mano cuando estás más floja, en lugar de exigirte como si nunca pudieras caer.
  2. Dejarte ayudar
    Pedir ayuda no es lo mismo que hacer catarsis con tus dos mejores amigas. Eso alivia, claro que sí, pero no siempre transforma.
    Amar a tus amigas no las convierte en nutricionistas, psicólogas, mentoras de negocios o financieras.
    Hay momentos en los que necesitamos una mano más, una mirada profesional que nos ayude a ordenar, comprender y avanzar.
  3. Permitir la intimidad con otros
    Intimidad no es sexo. Y sexo no siempre es intimidad.
    La intimidad es cercanía emocional, cuidado, atención, presencia. Es animarse a ser vista sin máscaras. Sin eso, los vínculos se vuelven un lugar de huida o de control.
  4. Trabajar la independencia funcional, emocional y económica
    Si sentís que “sin tal persona no podrías vivir”, hay algo para revisar.
    A veces el ancla no es tan grande ni tan evidente… a veces es depender de alguien para que te lleve a todos lados, o que tu estado de ánimo dependa de cómo te miran o te responden.
    El miedo a avanzar muchas veces nace de esas dependencias invisibles.
  5. Ponerte como prioridad
    Sí. Así de simple y así de difícil.
    Si vos no te priorizás, nadie lo va a hacer por vos.
    Vos sos la única que sabe qué necesita tu cuerpo, tu mente y tu mundo emocional. No esperes que otros te lo den. Empezá a dártelo vos.
  6. Creer que sí podés
    Si encarás un proyecto convencida de que va a salir mal, ya arrancaste tres escalones más abajo. La expectativa negativa también es una forma de boicot.
  7. Recordar que no sos tu historia ni tu contexto
    No estás acá para sanar las heridas de tu tatarabuela.
    Estás acá por vos.
    Aunque a veces nos aferremos al “es lo que me tocó”, te aseguro que hay mucho más disponible en tu vida que eso.
  8. Descubrir qué sí sabés hacer
    Seguro hay muchas cosas que no te salen.
    Pero también hay otras que sí.
    Escribilas. Valorarlas no es soberbia: es registro. Pensá cómo podés apoyarte en eso que ya tenés.
  9. Menos manifestar, más habitar hábitos
    Escribir deseos es valioso. Ayuda a ordenar y visualizar. Pero si solo le pedimos al universo sin accionar, no avanzamos.
    El deseo necesita movimiento. Necesita repetición. Necesita hábito.
  10. Aprender a ser más feliz
    Sí, parece simple. Y es lo más complejo.
    Ser feliz no es estar eufórica todo el tiempo. Ser feliz es sentir bienestar, poder enamorarte de la vida que tenés hoy, incluso mientras la estás construyendo.

Para empezar hoy:

  • Elegí un solo cambio, no diez. El autoboicot se alimenta del exceso.
  • Preguntate: ¿esto que estoy dejando es por falta de ganas o por miedo? 

Trabajar el autoboicot no es corregirte: es aprender a tratarte mejor.

 

Autora: Belén Carriquiri

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.